Caminando por Bubion

Cualquier época del año ofrece atractivo en estas montañas. Su gran variedad de ambientes hace posible adaptar el itinerario a las condiciones meteorológicas. La nieve marca el ritmo de la vida animal y vegetal; en un año pródigo en nieves, el manto blanco que da nombre a la sierra puede aparecer en el mes de octubre y durar hasta junio.

La primavera es quizás la temporada más interesante. Bajo las cumbres nevadas contrastan los barrancos de verdor rejuvenecido de los castañares y marojales, con las carrascas exhibiendo sus inflorescencias amarillas. A la salida de la hoja en los bosques y cultivos le sigue la floración de los matorrales. Los piornales tapizan de amarillo las laderas, y los tomillares lanzan al aire una mezcla de fragancias procedentes de los cantuesos, alhucemas, jaras y romeros.

Barranco de Poqueira y Bubión son numerosos los senderos, (PDF)

La floración comienza en marzo en las vegas más cálidas y progresa montaña arriba a lo largo de abril, mayo y junio. Conforme las nieves desaparecen de las cumbres, reverdecen en julio sus enebrales y prados húmedos. A finales de agosto se pueden registrar ya las primeras heladas nocturnas en el Veleta y el Mulhacén. Por ello, las plantas y animales que en ellas sobreviven deben apresurarse y aprovechar al máximo los escasos días cálidos del verano para crecer y reproducirse.

El otoño tiñe de ocres y pardos los robledales, de amarillo los castañares y de rojo las hojas de los arces, aislados entre los matorrales y forestas de la media montaña. En los valles y barrancos, los vencejos, las golondrinas, abejarucos y águilas culebreras retrasan su marcha en migración hasta el mes de octubre; los campos del Zenete que en julio fueron amarillos se tornan marrones, los olivares alpujarreños son vareados para cosechar la aceituna, y las viñas y parrales del Andarax pierden sus hojas manchadas de rojo mientras son vendimiados.

El invierno cubre de blanco la sierra y de naranja las fértiles vegas de Lecrín y Canjáyar. Cuando las nubes aparecen, las nieblas invaden la vertiente septentrional. Las primeras nevadas parecen espolvorear de harina las copas de los pinos, mientras sus cortezas rojizas se desconchan poniendo una nota de color salmón en la espesura.

Qué visitar en Bubión

  • Casas antiguas del casco histórico.
  • Iglesia de La Virgen del Rosario.
  • Museo de la Casa Alpujarreña.
  • Taller del Telar.
  • Museo de la Agricultura.

 

  • Oficina de Turismo / Ayuntamiento de Bubión: Dirección: Plaza Doctor Pérez Ramón 1, 18412, Bubión, Granada
  • Teléfono: 958 76 30 32

El Parque Nacional de Sierra Nevada despliega una amplia red de senderos en la que se recoge la extraordinaria variedad de paisajes y ecosistemas de este macizo montañoso. Constituyen un intento de mantener los vínculos existentes entre los pueblos aquí asentados y las actividades tradicionales enraizadas con la alta montaña.

En el entorno del Barranco de Poqueira y Bubión son numerosos los senderos, caminos y veredas que nos permiten realizar un ascenso a la alta montaña, admirando la riqueza etnológica de los usos agrícolas (bancales, acequias, eras y cortijos) alrededor de estos pequeños núcleos poblacionales. Los itinerarios aquí presentados son un pequeño ejemplo de la vasta red de sendas y atajos por los que el viajero se puede adentrar durante la exploración de este entorno.


Es uno de esos lugares que destacan por el blanco de sus calles y por encontrarse en un barranco rodeado de montañas. Algo curioso que podrás descubrir si visitas Bubión es que las casas no tienen tejados, algo típico de la arquitectura de los pueblos de esta comarca. Paseando por su casco antiguo podemos descubrir alguna de las casa más antiguas y sus calles llenas de flores. La Villa de Bubión fue declarada como conjunto Histórico-Artístico en el año 1982. No es de extrañar que forme parte de la red de pueblos más bonitos de España; hay días en los que desde Bubión, se puede ver tanto el mar Mediterráneo como Sierra Nevada. ¿Te animas a visitarlo?

Para que tu viaje a este precioso pueblo sea perfecto, solo tienes que recorrer las calles de su casco antiguo e ir parando en alguno de sus monumentos más destacados. En este paseo podrás descubrir algunas de sus casas antiguas con los característicos tinaos; que son unos portales sobre los que se sitúa un balcón o vivienda, típicos de la Alpujarra. Uno de los lugares con parada obligatoria es la Iglesia de La Virgen del Rosario, de estilo mudéjar, que data del siglo XVI. Para aprender más sobre el estilo típico de decoración de esta comarca, puedes visitar el Museo de la Casa Alpujarreña. Otro punto de interés artesanal es el famosos Taller del Telar, uno de los pocos telares tradicionales que aún se conservan en esta comarca. Por último, si te interesa todo lo relacionado con la agricultura tradicional de la zona debes visitar el Museo de la Agricultura. ¡Bubión te encantará!

 

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